lunes, 19 de agosto de 2013

Educacion dominicana ayer y...hoy


REGRESO A CLASES EN REPUBLICA DOMINICANA

Manuel Nin Matos

Cada vez que llega un día como hoy, de inicio de clases en las escuelas de mi país, recuerdo cuando me inicie como maestro de alfabetización.  Por allá por el 1974 el presidente BALAGUER inicio una campana nacional de alfabetización, luego de recibir una millonada de dólares del exterior; lo único bueno que salió de esa campana que fue olvidada un ano después, fueron las escuelas de los Clubes Deportivos y Culturales, así como las escuelas campesinas.

Allí inicie mis 17 años de trabajo magisterial un año antes de graduarme en la Perito (Liceo Víctor Estrella Liz), recuerdo que el profesor Cadenas, director de Educación de Adultos de la otrora Secretaria de Educación Bellas Artes y Cultos, nos instaba a prepararnos para seguir educando en los barrios.  Así nacieron cientos de Escuelas de clubes que no solo ensenaban, sino que educaban contra las drogas, la corrupción y también por una patria libre e independiente como la soñó Juan Pablo Duarte;  Celebramos todas las fechas patrias, dábamos charlas progresistas en acuerdos con la UASD, FED, MCU, CASA ABIERTA, HOGARES CREA, ASOCLUDISNA, COD, LAS IGLESIAS, etc.

El embrión de una educación de la liberación, de formación patriótica, de nuevos ciudadanos...allí trabaje con miles de estudiantes que pasaron por las aulas del Club Rafael Leónidas Solano, cuyo plantel construimos a base de campanas, eventos y amigos que nos brindaron desde sus conocimientos profesionales, sus relaciones para lograr la meta.

Soy orgulloso de haber sido maestro ahí en el barrio, ese que hoy es dominado por el micro tráfico de drogas, el desempleo de los jóvenes que no tienen escapatoria y los arrastra a la delincuencia, pero ahí languidece la esperanza y el Club, la Escuela y el Consultorio Médico que construyeron docena de jóvenes que ya nos pusimos viejos y con asombro vemos como, 40 años después un presidente dominicano recibe el 90% de aprobación por poner en marcha, en pleno siglo XXI una campana de alfabetización que se inició cuando éramos mozos.

La mafia de los libros es algo que vivimos desde entonces; aún existe y los padres tendrán que pagar el contubernio entre las autoridades y los editores de los libros de texto; la voluntad de cambiar eso aún no ofrece dividendo político, pero si pingues beneficios.

Ese 4% del PIB que se dice en el papel que se invertirá en la educación dominicana; debe comenzar por gratificar a esos héroes de la educación que son los maestros, los empleados de apoyo al magisterio; mejorar los planteles escolares que dan pena; crear politécnicos en los barrios y campos para que los jóvenes aprendan un oficio acorde con las necesidades del país: Agrícolas, Turística, educativa, técnicas en las distintas ramas industriales, electrónicas, etc.

Es necesario que en las escuelas exista una verdadera educación física; que se invierta en los profesores, en los equipos y se cree un verdadero programa de competencias deportivas interescolares que produzcan los futuros atletas del país y una forma de diversión sana.

Los Clubes Deportivos, las Ligas y los directivos de esas organizaciones, deben rescatarse reparando y construyéndole instalaciones deportivas, dotándolos de útiles deportivos y sueldos decentes para que hagan su trabajo por la juventud que hoy se pierde en manos del narcotráfico y la corrupción política.

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