lunes, 19 de enero de 2015

PAPA FRANCISCO : Huella de Dios

          Antonio Paulino Reynoso                     
                                                                                                                                                     
En esta semana los periódicos alemanes Die Welt  y Die Frankfurter Allgemeine Zeitung daban una panorámica del 2014 y destacaban enfáticamente el papel que sigue jugando en este momento el Papa Francisco. Por ejemplo, el periódico Die Welt dice que el Papa en su corto tiempo de pontificado no se ha limitado  a hacer un diagnóstico de la Iglesia, sino a buscar la santidad de ella en medio de los desafíos del mundo. De igual manera, nos encontramos con apreciaciones similares en los periódicos El País de España y Le Monde de Francia.
Recientemente un informe daba cuenta que el Papa es uno de los personajes más populares en el mundo árabe y, en particular entre los musulmanes.
Este Papa ha sabido entender cuál su misión y su responsabilidad en medio de un mundo diverso, conflictivo y lleno de luchas de intereses.
Desde el mismo momento que aceptó públicamente su misión al frente de la Iglesia Católica, el Papa Francisco le pidió a los presentes que oraran por él y lo hizo con una humildad que deslumbró al mundo.
Los antecesores al Papa Francisco estuvieron marcados por la Guerra Fría primero y después por el dogmatismo y la Ortodoxia.
Juan Pablo II fue un hombre de su tiempo. Estuvo marcado por una historia llena de conflictos por la presencia de un gobierno comunista en su natal Polonia. Su relación con la sociedad y con la Iglesia estuvo marcada por la lucha en salir de un régimen que él entendía no era lo mejor. Por eso su contribución capital a la caída y el derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y del comunismo en los países del Este.
Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, cumplió con otro rol. Fue Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el pontificado de Juan Pablo II. El Papa Viajero le dejó  una Iglesia con grandes conflictos, con grandes problemas ético-morales fruto del desborde de la pederastia en su seno y además, por los escándalos financieros del Vaticano.
En su pontificado Francisco no ha dejado de enfrentar  ningún problema por espinoso  que sea.
Por intervención del Cardenal Gerhard Ludwig Mueller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Papa ha tenido dos encuentros que han cambiado totalmente la relación de la Iglesia oficial con la Teología de la Liberación.
Primero se encuentró personalmente con el padre de la Teología de la Liberación, el sacerdote peruano Gustavo Gutierrez y después, en un gesto de profunda misericordia le levantó la suspension al sacerdote nicaraguense Miguel D’Escoto, el cual fue ministro de Relaciones Exteriores del gobierno sandista desde el 1979 hasta 1990.
Hacen  unos meses, en un ambiente de oración, reunió en el Vaticano al presidente de Israel y al presidente de la Autoridad Palestina. Y recientemente fue reconocido públicamente por el presidente Barack Obama de los Estados Unidos y por Raúl Castro de Cuba como el principal Puente para restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Su nueva visión del ministerio de la mujer al interior de la Iglesia, su radical cambio con respecto a los homosexuales, su aseveración de que el capitalismo desenfrenado es una nueva tiranía invisible; su decisión de darle más participación a los divorciados y su firme convicción de que la Iglesia debe ser renovada desde sus cabezas visibles, le imprime un nuevo enfoque a la tarea evangelizadora.
En ese sentido, su última intervención con motivo de la navidad con la Curia Romana la aprovechó para señalarles las enfermedades o pecados que atacan a ésta.
Estas enfermedades son: El Alzheimer espiritual o del olvido de Cristo; sentirse inmortal, immune e indispensable; una Curia que no se autocritica; patología del narcicismo; enfermedad del martilismo o excesiva actividad; la enfermedad de la insensibilidad humana; excesiva planificación y el funcionalismo que pilotea al Espíritu Santo; mala coordinación; enfermedad de la rivalidad y la vanagloria; esquizofrenia existencial o vivir una doble vida; enfermedad del cotilleo o de la murmuración; víctimas del carrerismo y el oportunismo; servillismo y la sumisión de sus subalternos; la enfermedad de la indiferencia; enfermedad de la cara fúnebre; la división entre los seguidores de Cristo; acumular bienes materiales y el provecho mundano.
El mensaje está. Lo importante es que esta actitud valiente del papa sea reproducida por cada creyente en cualquier rincón del mundo. Sólo así nuestras huellas humanas  se podrán parecer a las huellas de Dios.

El aututor es escritor y dirigente politico

domingo, 18 de enero de 2015

PARIS Y EL FRACASO DEL MULTICULTURALISMO



 
Tad Cronn | 9 de enero de 2015

Francia ha aprendido de la manera difícil que el ideal utópico liberal del multiculturalismo es un espejismo y una trampa.

Los sospechosos de asesinar a 12 personas en el Charlie Hebdo fueron descritos por algunos medios como «franceses», pero, aunque puedan haber sido ciudadanos franceses, no tenían nada de franceses en su cultura ni creencias.

En el momento de hacer estas líneas hay una situación de rehenes a sólo pocas cuadras de las oficinas de Charlie Hebdo, en un supermercado kosher. Los informes iniciales dicen que se cree que al menos uno de los sospechosos pertenece al mismo grupo de jihadistas que los asesinos del Charlie Hebdo.

Estos actos de terror no son la manera francesa. La cultura francesa es una de las raíces de la cultura norteamericana y de la civilización occidental.

Asesinar personas por sus creencias religiosas pasó de moda hace siglos. En particular, como dos guerras fueron peleadas en suelo francés en el siglo XX, ha habido muchas lecciones aprendidas de memoria de cómo tolerar diferentes puntos de vista.

Pero ese punto fuerte de la cultura occidental es también una debilidad, como lo demuestran los recientes acontecimientos.

El concepto del multiculturalismo puede haber tenido buenas intenciones, pero el resultado final, quizás inevitable, es odio, derramamiento de sangre y violencia. Generaciones de inmigrantes desde países de mayoría musulmana han dejado a Francia y a una buena parte de Europa dividida.

Esto se debe a que los ideales multiculturales alientan a los extranjeros a llegar a un país y traer consigo todo el bagaje cultural de sus patrias. Cuando los inmigrantes llegan y se apoderan en masa de comunidades, establecen bolsones del Tercer Mundo que procuran reproducir los mismos problemas de los que supuestamente estaban huyendo. La cultura de la nación que es colonizada no puede penetrar en esos ambientes.

Normalmente, la segunda generación se asimila a la cultura circundante debido a que es educada en las escuelas existentes. Pero ¿qué ocurre cuando un grupo de inmigrantes está tan aislado y es tan retrógrado que la segunda generación nunca se aclimata?

La respuesta es lo que el mundo ha visto en París esta semana, en la que la ignorancia jihadista musulmana y la xenofobia han dado el zarpazo, con resultados mortíferos.

Podemos ver acontecimientos parecidos en los Estados Unidos, no sólo con los inmigrantes musulmanes, sino con las oleadas de inmigrantes ilegales de América Central y del Sur que han estado erosionando durante años lo que antes había sido la cultura americana. El actual fracaso del multiculturalismo puede verse también en los tiroteos de Ferguson y el asesinato de dos policías de la ciudad de Nueva York. Grandes porciones de las comunidades negras están llenas de gentes que se consideran todavía extranjeros en su propio país.

Solíamos hablar del concepto de los Estados Unidos como un crisol al cual los inmigrantes de todo el mundo podían llegar y adoptar los valores y es estilo de vida americano, al efecto de crear un país en el que las familias tuvieran muchas historias y antecedentes distintos, pero una cultura compartida: la cultura americana.

Sin embargo, en algún punto del camino, el multiculturalismo se convirtió en moda. Otro término para el multiculturalismo es balcanización, la separación de las comunidades unas de otras y unas contra otras.

El único final de esto es la desarticulación de un país

 
Francia está experimentando de primera mano los resultados del multiculturalismo. Esperemos que los Estados Unidos puedan aprender del error de Francia.

lunes, 5 de enero de 2015

COLUMNA INVITADA:

Don Leonel y sus mantos de  poder

 

Por Venecia Joaquín

 

He estado reflexionando sobre el panorama político nacional. Es deprimente. La sociedad presenta graves problemas. En la última década, aumentó la miseria, corrupción. Se supone que los partidos políticos ayudan la población  a reclamar sus derechos y desde el gobierno, elevan su nivel de vida. Ninguno se ha ocupado adecuadamente de los pobres.  El PLD llegó a ser la esperanza pero se convirtió en la gran frustración.

Bosch lo fundó para ayudar a los más desposeídos pero cuando  Leonel Fernández asumió la conducción del partido y  ocupó la Presidencia de la República por  doce años, sepultó esa misión. En sus mandatos, utilizó su poder para formar nuevos ricos, mega proyectos,  promoverse en escenarios internacionales, montar su empresa, Funglode y se alejó de sus orígenes,  los pobres.

Todo parece indicar que no cree en la democracia sino en la dictadura. Desde el PLD, Leonel controla los poderes  Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Los miembros de las altas cortes, seleccionados a imagen y semejanza, saben cuales economías blindar. Por eso, hay poca credibilidad cuando a algunos de sus colaboradores, inclusive él,  acusados de corrupción y sometidos a la justicia, le archivan los expedientes.

Los gobiernos peledeistas han estado aplicando su lema “servir al partido, para servir al pueblo”.  Están en la primera parte, “servir al partido”. La cúpula todavía se esta sirviendo. A los pobres, le hacen llegar migajas en tarjetitas, bono gas,  botellitas, canastitas y dizque con barrilitos.  ¿Cómo pudo Leonel abandonar los infelices para sentirse parte de un grupito con poder económico?

Danilo se  abstiene de hablar de eso y del hoyo fiscal de 200 mil millones, agricultura abandonada, invasión haitiana, fobia por los indigentes y debilidad por los ricos, que caracterizaron los gobiernos de Leonel. Con su silencio y  acciones, rechaza ese modelo. Se ha dedicado a alfabetizar, invertir en el campo y ayudar los desposeídos. Eso intranquiliza a Leonel. Necesita  la mayoría  analfabeta y con hambre, para mantener el poder hasta el 2040.

No le inquieta, la salida del  partido de lideres de la talla moral de Minou Tavares y que otros, como Lidio Cadet, mantengan el perfil bajo. Tiene medios de comunicación bien incentivados y un  ejército de incondicionales, ayudando a que  “los vientos soplen a su favor”,  desviando la atención de esos hechos.   

Ha trascendido que son “activistas” de Leonel, algunos funcionarios públicos aspirando a ser el candidato a la presidencia por el  PLD. Aseguran  que tienen el compromiso de endosarle las simpatías que levanten.

¿Y la oposición? El PLD ha logrado dividirla y desarmarla repartiendo pedacitos del pastel.  Aunque paradójico,  Danilo con sus acciones, es la preocupación de   Leonel, aunque  sus seguidores en el  Congreso no harán cambios  en la Constitución que permitan su reelección.

Como los vientos suelen anunciar tormentas y huracanes devastadores, eso se espera que produzca el  solo presentar la candidatura de Leonel a la presidencia. Por si acaso, los pobres deberían recoger rápidamente los frutos de las siembras de Danilo,  pues esas brisas  vienen a barrer con ellos y  necesitan  refugios seguros. ! Dios los proteja!